Conservar las hierbas frescas congeladas en aceite

Todos en algún momento hemos tenido o tenemos hierbas plantas en casa o compramos algún paquete de hierbas frescas en el supermercado.

En muchas ocasiones, compramos estas hierbas para una receta en concreto, y luego nos cuesta consumirlas antes de que se estropeen. Por ello, en la entrada de hoy queremos enseñaros a congelarlas en aceite para que podáis conservarlas mucho más tiempo, y utilizarlas de diferentes formas.

¿Cómo congelar hierbas frescas?

Lo primero que debemos hacer es lavar con agua las hojas que queramos conservar, como por ejemplo: orégano, albahaca, perejil, salvia, romero, tomillo o mejorana, entre otras muchas más.

Secamos las hojas y picamos un poco si fuera necesario, como pude ser el caso del orégano o la albahaca. En una cubitera, vamos incorporando las hojas en los cubiletes de los hielos, y vertemos aceite de oliva en los mismos, hasta llenarlos casi hasta el borde, como si de cubitos de hielo se tratara, tratando de no echar demasiado aceite, pues al congelarse aumenta su tamaño.

Con cuidado lo introducimos en el congelador y esperamos al menos 8 horas para que se congele totalmente.

¿Cómo podemos utilizarlas después?

Una vez congeladas, podremos descongelar según las porciones que necesitemos en cada momento. Por ejemplo, pueden servirnos para cocinar un filete de carne o pescado a la planta, pues la hierba le dará mucho sabor.

También podemos añadirlo a los guisos y sofritos que hagamos o como base para un revuelto de verduras, pues le aportará un toque muy especial a tus comidas.

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